miércoles, 2 de mayo de 2012



Entrevista a Don Manuel Huililef Barra

Introducción

Nuestra entrevista será realizada a una persona diferente pero especial,  decimos que es diferente porque él no posee todos sus sentidos en buen estado, pero es especial porque es capaz de seguir y desarrollar una nueva habilidad para poder suplir aquel sentido que no posee en buen estado y así seguir con una vida normal.
A la persona a la cual entrevistaremos es sorda, la cual fue producida por un accidente, antes de que esto ocurriera oía perfectamente, lo cual lo llevo a aprender a leer los labios para poder seguir comunicándose con los demás, ya que  trabaja en flete de muebles en Franklin y es muy importante que pueda comunicarse y entender que es lo que le están pidiendo o lo que su cliente necesita. Esto nos produce mucho interés ya que el tenia la capacidad de escuchar y por un lamentable accidente, dejo de tenerlo, lo cual nos hace preguntarnos ¿Cómo ha sido para el vivir con algo que poseía?,  ¿Ha sido fácil adaptarse? O saber si ¿Realmente ha logrado adaptarse a la sociedad y al mundo que lo rodea?
 El hecho de que no poseamos ninguna relación con esta persona, no hace aun más difícil poder cumplir con nuestro objetivo, ya que puede existir un rechazo de parte del entrevistado, a responder las preguntas que le plantearemos, que no nos permita publicar nuestra entrevista en nuestro blog, puede que no nos permita fotografiarlo o que no. Para poder evadir estas dificultades es muy importante tener una gran certeza y delicadeza en las preguntas para no perjudicar  e incomodar al entrevistado, en su estado anímico.


A continuación se presenta la entrevista:

¿Cuál es su nombre y edad?
Mi nombre es Manuel Huililef Barra y tengo 56 años

    ¿Como esta? ¿Cómo se siente?
    De salud súper bien y de lo demás mejor

¿Qué hace en su diario vivir?
Solo trabajo, si me quedo en la casa me aburro, me gusta trabajar me distrae

¿Vive con su familia o solo?
Vivo con mi familia (esposa y sus 3 hijos)

¿Qué cosas le interesan o le gusta hacer?
Me gusta mi trabajo yo antes del accidente manejaba camiones, y después de esto me costó mucho salir adelante pero con la ayuda de la familia y de dios todo se puede y ahora trabajo manejando que es lo que me gusta hacer, logre sacar todos mis papeles legales para poder trabajar así, sordo.

 ¿En su hogar se pudo adaptar con su sordera?
Al principio fue muy difícil yo solo quería que se me pasara, los doctores me mandaron a clases de señas pero yo las deje porque era asumir mi condición y yo lo único que quería era mejorarme. Mi esposa fue la que más me apoyo, yo tenía 30 años cuando paso esto, yo quería separarme pero ella nunca me dejo, salimos adelante juntos como familia, y nos costó porque al principio yo solo quería saber qué es lo que hablaban y preguntaba por todo y ellos se aburrían de tener que contestarme todo.

¿En la calle le cuesta comunicarse bien?
Si pero cuando se dan cuenta de mi condición son muy amables y cariñosos, sobre todo las mujeres, no lo ven como un impedimento, en el trabajo cuando les digo que soy sordo ellas dicen que no importa que ahí nos arreglamos, son muy poquitos los que no quieren transportarse conmigo.





¿Cuenta con el apoyo de sus seres queridos?
Si con el de toda mi familia y con algunos amigos, pocos, pero son los más leales, como le dije mi señora nunca me dejo, yo estuve casi 2 años sin pega, perdimos la casa que teníamos porque no teníamos para pagar el dividendo, y como yo soy del sur, tuve que vender 4 animales que tenia, pero con esa plata pusimos un negocio de verduras, y me fue súper bien, pero el amigo que me arrendo el local me dijo que me tenía que ir porque lo iba a vender y apenas me fui lo arrendo a otra persona, fue pura envidia porque me estaba llendo bien.

¿Hace cuanto tiempo sufrió este accidente?
Hace ya 26 años, y no fue un accidente así no mas, a mi me asaltaron y con una piedra me pegaron en la oreja y ahí quede sordo, yo tenía 30 años no mas, fue en 1984.





¿Recibió ayuda de alguien o alguna institución para afrontar su cambio de vida?
Se podría decir que la pensión que tengo es mi ayuda, como yo empecé a los 15 a trabajar con contrato y cuando me paso esto me pedían tener 10 años de imposiciones por lo menos si no, no me habrían dado nada, así que esa es la ayuda que me dieron, porque para poder hablar con la gente las consultas igual se tenían que pagar si quería que funcionara bien eso, pero con esa poquita plata no se podía.

¿En qué trabaja?
Hago fletes soy mi propio jefe, (risas)

¿Qué es lo que realiza en su trabajo?
En los fletes transporte de muebles

¿Le va bien?
En mi pega me súper bien gano unos 500mil a 600mil al mes. Si bien me alcanza para mantener a mis hijos que son 3 uno se recibe este año al otro le quedan 3 años y la mayor es psicóloga



¿Cómo se comunica con las personas en su trabajo?
Con mucha pasiencia, los mas buena onda me hablan lento o me escriben las cosas, pero como no todos aquí modulan bien me cuesta entenderles, pero en general no tengo muchos problemas son bien amables cuando me nesesitan para el trabajo.

¿De qué manera aprendió a comunicarse después de esto?
Los médicos me mandaron a unas clases en el hospital, pero la doctora quería que yo asumiera mi sordera y deje de ir, yo solo quería mejorarme y no quería quedarme así para siempre aparte la doctora tenia harta cantidad de gente y era poquito rato el que estaba con cada uno como 20 minutos y no pude aprender mucho, si hubiese ido más tiempo habría aprendido mas.


¿Después del accidente donde trabajaba?
Fui a la empresa que trabajaba para que me dieran trabajo aunque sea para barrer y me lo dieron,  pero como yo tenía una pensión de 90mil y el mínimo era como 180 mil él me pagaba solo los otros 90 mil y así no podía vivir, cuando fui a hablar con él a decirle que si me quería ayudar a salir a delante lo hiciera de manera justa me echaron porque no me querían pagar mas, ahí fue cuando vendí mis animales como le dije y tuve varios negocios, en varios me fue mal porque la gente es envidiosa y me hacías competencia y cuando tuve mas plata me compre una carcacha y me puse a trabajar, logré que me dieran la licencia, todo así legal y me puse a trabajar, todos son buenas personas hasta los mismos carabineros (hace gesto de tocar la espalda y el signo bien con la mano) y me dicen que me vaya bien y que tenga cuidado.

¿Pudo reintegrarse de manera óptima a su trabajo?
Me costó pero pude al principio me costaba entender para donde iba la gente, la dirección, pero ya después me he podido acostumbrar mas, y los compañeros igual tratan de escribirme las cosas, los mas buena onda eso sí, algunos se chorean y me voy cuando pasa eso, si con lo que gano puedo vivir bien y por un flete ya no me amargo.

¿Cómo lo aceptaron sus compañeros de trabajo?
Les cuesta estar con una persona sorda como que pierden la paciencia, pero todos me ayudan arto y me tratan bien no tengo mayores problemas.

De las cosas que le gustan ¿las puede realizar?
Si po, si siempre me gusto manejar yo aprendí a manejar a los 12 y a los 15 empecé a trabajar con contrato, cuando paso esto no lo pude hacer altiro pero ahora estoy contento porque hago lo que me gusta hacer.

¿Qué cosas realiza como pasatiempos o entretención?
Me gustaba ver el futbol de repente, y antes leía el diario como la cuarta para entretenermeahora ya no lo hago tanto no me interesa mucho y conversar, me cuesta pero lo hago igual. Lo que hago siempre es leer la biblia no mucho, pero gracias a esto me acerque mas a dios, le doy gracias todos los días de las cosas que tengo, quizás no oigo, pero vi a mis hijos crecer, ese piedrazo me pudo haber matado, pero solo me quito el poder oír.













De esta experiencia pudimos sensibilizarnos frente a la realidad de que hay que enfrentar cuando no poseemos nuestros sentidos en estado óptimo, el entrevistado nos hizo valorar y dar gracias por que estamos bien y poseemos nuestros dones en perfecto estado.
De acuerdo a los posibles problemas que pudimos dimensionar antes de realizar nuestra entrevista, no sufrimos ninguno de estos, ya que Don Manuel fue muy cordial con nosotras y accedió amistosamente a realizar nuestro proyecto.
Además, es impresionante conocer su historia y comprender que al sufrir un accidente esta persona perdió la audición. 

Uno no puede quedar exento de este tipo de accidentes, a cualquiera le puede pasar, nos impresiono mucho su forma aguerrida en la cual es salió adelante, a pesar de que quiso echarse a morir, dejar su familia para que tuviese un futuro mejor sin el cómo carga, esta nunca lo abandono, son un ejemplo de vida, el quizás haya quedado sordo pero la familia en si también queda afectada y es una recuperación familiar la que necesitaron y pudieron hacerlo, tiene una hija profesional, uno que se recibe este año y otro estudiando solo con su esfuerzo ya que el lleva la mayor cantidad de dinero a su casa.
Y lo que más remarcamos es la no discriminación, ya que el no escucha pero es persona igual que todos y fue capaz de salir adelante y ayudar a su familia como todos lo haremos en su momento y como todo lo hacen.

Una de las cosas mas admirables es el espíritu de superación y que el jamas se sintió diferente, por eso no quiso asumir su nueva condición, el sigue con su vida normal, junto a su familia y sus seres queridos.











miércoles, 28 de marzo de 2012


Ludwig van Beethoven



Escogimos a Beethoven ya que nos asombró que a pesar de su incapacidad auditiva fue capaz de crear tan magníficas  obras de música clásica.
El no necesitaba oír lo que componía ya que era capaz de imaginar y sentir sus melodías, desarrollo su mente de tal manera que no fue necesario tener todos sus sentidos intactos ya que su pasión y sus arte traspasaban esas fronteras.
Si este arista hubiese vivido en la época Nazi, tendríamos una gran pérdida de sus grandes obras, que por el solo hecho de ser diferente tendría que haber sido eliminado  y su  talento tan magnífico  jamás hubiera salido a la luz.







Ludwig van Beethoven, uno de los compositores más importantes de la historia de la música, desplegó su arte y maravilló a Europa en el siglo XVIII y XIX. Sufrió lo peor que le puede pasar a un músico: quedarse sordo.


Los detalles sobre su sordera es información extraída de su correspondencia. La primera referencia a su sordera data de 1801, cuando tenía 31 años.
Afectó primero a su oído izquierdo y luego se extendió a ambos, comenzaron los acúfenos (es decir, una sensación de campaneo o de zumbido en los oídos), le costaba entender los que los demás decían cuando hablaban si varias personas hablando a la vez.
A los 42 años ya había que hablarle a un volumen muy alto, llegó un momento en el que usaba trompetillas para amplificar los sonidos, pero llegó un momento en el que Beethoven empezó a comunicarse mediante escritos.
A partir de 1825, a los 55 años, no hay ninguna evidencia que indique que Beethoven podía entender una conversación hablada así que los científicos asumen que la sordera por aquel entonces era total.
Sordo, Beethoven empezó a componer por dentro, en su cabeza, escribiendo en papel e imaginando los sonidos. Los músicos dicen que tocar las piezas de su último periodo es como escalar el Everest en comparación con las de primer periodo que eran algo así como subir una colina.
La libertad formal que se tomó Beethoven en su última etapa hace a su música más bella de lo de por sí es.

Hasta que la enfermedad debutó con la pérdida de la capacidad para escuchar los sonidos   agudos. A medida que progresaba la dolencia el músico empezó a usar notas de frecuencia media y baja porque eran las que mejor podía manejar.

Beethoven podía componer sobre el papel e imaginar las notas, escucharlas en su cabeza. De hecho cuando ya oía mal se aseguraba de no tener un piano en la sala donde estaba componiendo para no tener la tentación de tocar lo que estaba escribiendo hasta que lo hubiera terminado, no quería desesperarse al escucharlo. 


OBRAS



En su prolífica trayectoria musical, Beethoven dejó para la posteridad un importante legado: nueve sinfonías, una ópera, dos misas, tres cantatas, treinta y dos sonatas para piano, cinco conciertos para piano, un concierto para violín, un triple concierto para violín, violonchelo, piano y orquesta, dieciséis cuartetos de cuerda, una gran fuga para cuarteto de cuerdas, diez sonatas para violín y piano, cinco sonatas para violonchelo y piano e innumerables oberturas, obras de cámara, series de variaciones, arreglos de canciones populares y bagatelas para piano. 



Primera y Segunda sinfonías 

Beethoven había cumplido los 30 años de edad cuando presentó su Primera Sinfonía (Op. 21), fascinando a sus contemporáneos por su frescura y originalidad. Mucho se ha hablado de su original inicio, pues la obra arranca con un acorde distinto a la tonalidad principal de do mayor. En todo caso, ésta era una de las rúbricas del viejo Haydn. En 1803 da a conocer la Segunda Sinfonía en re mayor (Op. 36), cuya alegría contrasta con la tristeza que vivía el autor. La influencia haydniana se deja sentir en estas composiciones de juventud. 


Eroica (Tercera) y cuarta sinfonías 



Dos años más tarde, Beethoven rompe todos los moldes clásicos con su Tercera Sinfonía en mi bemol mayor (Op. 55). Esta sinfonía contiene una de las anécdotas más interesantes de su vida: admirador de Napoleón, el músico de Bonn le consideraba un liberador de los privilegios de las coronas europeas, por lo que fue bautizada originalmente "Bonaparte". Sin embargo, al enterarse de la coronación de Napoleón como Emperador, Beethoven tachó el encabezado y lo cambió por el nombre definitivo: Sinfonia eroica, composta per festeggiare il sovvenire d'un grand'uomo (Sinfonía Heroica, compuesta para festejar el recuerdo de un gran hombre). Esta sinfonía dura dos veces más que cualquier otra de la época, la orquesta es más grande y los sonidos son claramente anunciadores del Romanticismo. La obra se compone de un primer movimiento (Allegro con brío) de una duración aproximada de 20 minutos: hasta esa fecha no se había compuesto un movimiento sinfónico tan extenso. Del II movimiento, una "Marcha fúnebre" (Adagio assai), se ha dicho que al enterarse de la muerte de Napoleón, Beethoven comentó "Yo ya escribí música para este triste hecho". El III movimiento es un agitado Scherzo (Allegro vivace), en el que se recrea una escena de caza; destaca el uso de las trompas. El Finale (Allegro molto) evoca una escena de danza y es apoteósico, con una gran exigencia de virtuosismo para la orquesta. 


La siguiente sinfonía es muy diferente. La Cuarta Sinfonía en si bemol mayor (Op. 60), 1806 recupera la frescura de sus dos primeras composiciones sinfónicas. En el IV movimiento se muestra una de las características del genio de Bonn: el virtuosismo que demanda de los intérpretes. El Finale de la Cuarta es muy exigente para el fagot. Esta sinfonía ha sido, según algunos críticos, injustamente relegada al lado de sus excepcionales antecesora y sucesora: "La grácil criatura griega en medio de dos gigantes germánicos". 

Quinta y Sexta sinfonías 

En 1808, Ludwig Van compone la colosal Quinta Sinfonía (Op. 67). Esta sinfonía en Do menor destaca principalmente por la construcción de los cuatro movimientos basados en cuatro notas (tres corcheas y una negra), las cuales abren la obra y retornan una y otra vez dando a la sinfonía una extraordinaria unidad. Para el músico significaban "la llamada del destino". El II movimiento es un hermoso tema con variaciones. El III movimiento, Scherzo, comienza misteriosamente y prosigue salvajemente en los metales con una forma derivada de la "llamada del destino"; un pasaje tejido por los pizzicati de las cuerdas se encadena sin pausa con el triunfal IV movimiento, Allegro. La Coda es memorable. Los románticos admiraron mucho esta obra y las tres corcheas con una negra del inicio (¿quién no las ha escuchado?) son quizá la firma más personal de Beethoven. 


Simultáneamente compuso la Sexta Sinfonía en fa mayor, conocida como Pastoral (Op. 68). Es difícil imaginar dos obras tan distintas: toda la fuerza y violencia de la Quinta se convierten en dulzura y lirismo en la Sexta, cuyos movimientos evocan escenas campestres. Es el mayor tributo dado por Beethoven a una de sus grandes fuentes de inspiración: la Naturaleza. Es también su única sinfonía en 5 movimientos (todos con subtítulos: Escena junto al arroyo, Animada reunión de campesinos, Himno de los Pastores, etc.), tres de ellos encadenados (es decir, que Beethoven elimina las habituales pausas entre segmentos sinfónicos). Como nota curiosa señalemos que Walt Disney ilustró esta obra en uno de los números de su película Fantasía. Para los puristas fue un sacrilegio añadir imágenes a la música beethoveniana 



Séptima y Octava sinfonías 



La Séptima Sinfonía en La mayor (Op. 92) aparece en 1813; el sordo maestro se empecinó en dirigirla en su estreno, con tragicómicos resultados. Pero la crítica reconoció una nueva genialidad de Beethoven; aún hoy hay expertos que la consideran como la mejor de sus sinfonías. Richard Wagner, otro ferviente beethoveniano, calificaría a la Séptima como la “apoteosis de la danza” por su implacable ritmo dancístico y notable lirismo, particularmente hondo en su célebre segundo movimiento. Es una obra de gran potencia. Al año siguiente, 1814, Beethoven concluye la Octava Sinfonía en Fa mayor (Op. 93), cuya brevedad (poco más de 20 minutos) no eclipsa la compleja elaboración que a esta altura había dejado patente. Es su sinfonía más alegre y desenfadada. Alguno la ha llamado: "la Octava de Beethoven... y la última de Haydn". La Octava parece un grato adiós al mundo clásico, definitivamente superado por él. El genio dejará pasar diez años para cerrar su ciclo sinfónico con una obra maestra total 



Novena sinfonía "Coral" 



En 1824, por último, Beethoven se consagra con su Novena Sinfonía “Coral” (Op. 125). Su orquestación y duración es superior a la de la Heroica. Su deslumbrante final incluye el uso de la voz humana, con 4 solistas y coro mixto que cantan en alemán los versos de Friedrich von Schiller: Alegría, hermosa chispa divina,/ hija del Eliseo,/ ebrios de entusiasmo entramos,/ ¡oh diosa! a tu santuario... Esta obra, mundialmente famosa y objeto de un sinfín de arreglos y versiones, ha sido declarada recientemente Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. El último movimiento de esta sinfonía fue adoptado en 1972 por el Consejo de Europa como su himno y en 1985 fue adoptado por los jefes de Estado y de Gobierno europeos como himno oficial de la Unión Europea. 



Una décima sinfonía estaba proyectada, de la que nos quedan apuntes y esquemas que permitieron a Barry Cooper reconstruir un primer movimiento hipotético. 



Oberturas 



Las 10 oberturas de Beethoven son piezas cortas que, posteriormente, serían ampliadas y trabajadas para su incorporación en obras mayores. En el fondo es música compuesta para musicalizar ballets (Las criaturas de Prometeo) y obras de teatro: Coriolano de Shakespeare, Egmont de Goethe, etc. Se trata de composiciones cerradas y uniformes que expresan emociones e ideas llenas de heroísmo. El tema de la libertad está muy presente en este apartado de la producción del músico de Bonn. Por ejemplo, la obertura “Coriolano” (Op. 62) ilustra musicalmente el drama homónimo de Shakespeare basado en el héroe que tiene que escoger entre la libertad de conciencia y su lealtad a las leyes romanas;, “Leonora Nº 3” (Op. 72a), por su parte, es la mejor de las cuatro oberturas escritas para la ópera “Fidelio”. De idéntica valía son “Las Criaturas de Prometeo” (Op. 43) y “Egmont” (Op. 84), siendo esta última un buen ejemplo de la típica composición “beethoveniana”, que se puede definir como “música vigorosa que empieza de forma fragmentaria, cobra un componente épico a medida que avanza y finaliza en apoteosis”. 



Conciertos 



Cada concierto de Beethoven es distinto, y en ello radica gran parte de su encanto y atractivo para los intérpretes y público. Beethoven desarrolla una escritura pianística de gran virtuosismo (recordemos que él mismo fue un gran virtuoso en su juventud). Quizá el más famoso sea el Concierto para piano no. 5 “Emperador”, de 1809, en donde el virtuosismo y el sinfonismo se combinan a la perfección. Es una composición épica ("sinfonía con piano" la han llamado algunos) que tiene un originalísimo arranque y soberbias cadencias. El origen del sobrenombre del Concierto Nº 5 (Emperador) se debe a que durante una de sus interpretaciones más tempranas, un soldado francés que se encontraba en el público, maravillado por el virtuosismo del concierto, se habría levantado gritando "es el emperador", en alusión a Napoleón. 



El Primer y Segundo Conciertos para piano destacan por su concepción alegre, mientras que el Concierto para piano Nº 3, de 1801, de tono serio, es de una amplitud y calidad incomparables. Por su parte, el Concierto para piano nº 4 , Op. 58, de 1808, apuesta por la profundidad lírica y ha sido considerado, por Emil Ludwig, como el "mejor concierto para solo instrumento jamás compuesto". En cuanto a los conciertos en los que participan más instrumentos, hay que señalar el Concierto para violín y el Triple Concierto para violín, violonchelo, piano y orquesta, en donde Beethoven sustituye el sinfonismo por un entretenimiento muy del gusto de la época, dado a resonancias algo exóticas: Rondó alla polacca es su rítmico tercer movimiento. 



Beethoven también compuso una Fantasía para piano, orquesta y coro, Op. 80, que se trata sin duda de una de las obras más asombrosas del repertorio de la música clásica, siendo una triple fantasía: comienza el piano solo, se le une la orquesta y, cerca del final, hace su entrada el coro —un esquema similar al de la Novena Sinfonía—. 



El único Concierto para violín (que cuenta además con una versión para piano) fue en su tiempo una obra controvertida que atrajo poca atención en su estreno, con el violinista Franz Clement en la parte solista. Fue solo en 1850, de la mano del violinista Joseph Joachim, amigo de Brahms, que el Concierto alcanzó notoriedad. La explicación de esta demora en imponerse es lo complejo de su interpretación, que hizo que pocos violinistas se atreviesen a tocarlo por años, argumentando que la participación del violín a la par con la orquesta les restaba protagonismo, lo que se unía a la fuerte exigencia de Beethoven. Hoy por hoy es una de las obras cumbre del repertorio violinístico, consideradas como los hitos que señalan la madurez que requiere un violinista para hacer carrera internacional. Dentro de esta categoría de obras para violín y orquesta deben incluirse además dos breves Romanzas para violín y orquesta. 



Sonatas para piano 



Sus 32 sonatas conforman el ciclo más extenso, complejo y difícil de la historia del pianismo universal. En ellas se manifiesta la personalidad revolucionaria y de transición de Beethoven, y el compositor se sitúa como el más destacado de la forma sonata del periodo comprendido entre Clasicismo y Romanticismo. Fiel a la forma sonata, el gran maestro se permite más de una innovación: sonata de dos (Op. 111), cuatro (Op. 109) o cinco movimientos, temas con variaciones, fugas, scherzos, etc. 



Estas sonatas presentan nuevas sonoridades, audaces experimentos, y queda encerrado el mundo interior del compositor y también el recién llegado lenguaje expresivo de la revolución romántica. En la temprana Patética, en la tempestuosa Appassionata, en la brusca y laberíntica Hammerklavier, en las últimas sonatas Op. 110 y 111, el compositor llega a las fronteras de la exposición pianística, que serán alcanzadas en el op.120. Beethoven fue uno de los compositores que más exigió a los constructores de piano a mejorar la sonoridad y resistencia de los pianofortes decimonónicos. 



El inadecuado entrenamiento que tuvo Beethoven en sus primeros años de estudios musicales se refleja en las tres sonatas para piano escritas en 1783. El piano súbito, los repentinos arranques, las figuras de arpegios (ejecutadas a altas velocidades en varias octavas de forma ascendente o descendente) conocidas como los "cohetes de Mannheim", son características de la personalidad musical y sentimental de Beethoven. Él es el primero en usar el acorde de novena sin preparar, y que se puede observar en el primer movimiento de su sonata op. 27 N° 2 "Claro de Luna", dedicada a otro de los grandes amores de su vida, la Condesa Giulietta Guicciardi. 



Las sonatas para piano de Beethoven transportaron la música a un nuevo orden. En las del op. 2, se advierte un aliento y un dominio estructural que rompían con la elegancia dieciochesca. Después de 1800, Beethoven empezó a desarrollar el género con proyecciones románticas. La Sonata op. 22, en Si bemol mayor, es la última sonata del primer período de composición, la cual Beethoven declaró como su sonata preferida. La op. 26 en La bemol, Hammerklavier (la primera que compuso desde el comienzo del nuevo siglo), se abre con un tema lento con variaciones, sigue con un scherzo temerario y vertiginoso, una marcha fúnebre "a la muerte de un héroe" y concluye en un final que es un torbellino. A ésta le siguieron las dos sonatas Quasi una fantasía op. 27 (a la segunda se la suele llamar Claro de Luna) que formalmente son cualquier cosa, menos convencionales. Los siguientes hitos de su composición pianística coincidieron con la gran crisis que le produjo el agravamiento de su sordera. La brillante Waldstein (el apellido del conde dedicatorio, más conocida por Aurora en los países hispanófonos) y la arrolladora Appasionata fueron de concepción tan revolucionaria, que hasta el propio Beethoven se abstuvo de escribir para piano solo, durante algunos años. Pero la cima de su pianismo son las cuatro últimas de las treinta y dos sonatas, desde la Op. 106, Hammerklavier —que es frecuentemente referida como "sinfónica", por sus cuatro movimientos y—, hasta la op. 111 en Do menor, la tonalidad de la que se valía para su música "Sturm und Drang", como por ejemplo, su Quinta Sinfonía. Las sonatas exigían un virtuosismo pianístico sin precedentes hasta entonces y eran prácticamente intocables en la época. Liszt fue quien demostró que era "tocable". 



Ópera y música vocal 



El genio de Beethoven se centró sobre todo en la música orquestal, compaginándola con la música de cámara y para piano. También intentó desarrollar obras vocales, aunque con suerte muy diversa. Por ejemplo, su única ópera escrita, “Fidelio”, revisada desde 1805 hasta 1814, fue un fracaso el día de su estreno. El genial músico tuvo que esperar hasta la primavera de 1814 (23 de mayo) para ser aclamado entusiásticamente por un público enfervorizado. La nueva versión representaba para el público más que la recreación de los principios del Iluminismo, como fue su primer objetivo en 1805, la celebración de las victorias sobre Napoleón y como una alegoría de la liberación de Europa. Fue entonces cuando, ruborizado ante tales muestras de apoyo y cariño del público, escribió en su libro de conversaciones: "Es evidente que uno compone más bellamente cuando lo hace para el gran público." Se trataba, sin duda, del mismo compositor que había gritado al editor, tras el desastre de su primer Fidelio: "No compongo para la galería, que se vayan todos al infierno", nueve años antes. 



Lo cierto es que Beethoven no mostraría particular interés en escribir óperas. Un proyecto largamente conversado con Goethe para transformar en ópera el Fausto no llegaría jamás a concretarse por razones desconocidas hasta hoy. Sin embargo, algunos autores, basados principalmente en anotaciones del propio Beethoven, han descrito algunas de sus sinfonías como "óperas encubiertas"; tal carácter ha sido asignado tanto a la "Sexta Sinfonía" como a la "Tercera Sinfonía". 



La celebrada Missa solemnis, escrita en 1818, su segunda obra para la iglesia católica, es un canto de fe a Dios y a la naturaleza del hombre. Es una de sus obras más famosas, compuesta por encargo de su alumno, el archiduque Rodolfo, nombrado en esa época arzobispo de Olomouc. 



La Missa solemnis provocó no pocos problemas a Beethoven. La obra fue estrenada parcialmente junto con la Novena sinfonía. La versión definitiva sólo sería conocida por completo después de su muerte. 



Otras obras corales de Beethoven son la Fantasía para piano, coro y orquesta (Op. 80), la Misa en Do mayor, Latina, (Op. 86), así como numerosos lieder, arias, coros y cánones, un ciclo de melodías, una cantata y el oratorio Cristo en el monte de los Olivos, en 1803, así como el famoso Presto de la Novena sinfonía. 










El Dr. Wagner realizo la autopsia de Beethoven luego de su muerte el 27 de Marzo de 1827.



Aunque el reporte original se ha perdido, se conserva una copia.



He aquí un corto extracto:


“…El cartílago del oído es de enormes dimensiones y de forma irregular. El hoyuelo del escafoides, y sobre todo la aurícula, son de dimensiones inmensas, y de una vez y media la profundidad usual…”

Mas allá de lo que mucho se ha dramatizado y exagerado, la sordera de Beethoven no fue completa de entrada. En realidad se estableció y desarrollo bastante lentamente. Lo que sí fue dramático, fue el momento en el que el joven y exitoso compositor e interprete, tuvo que aceptar que tenia una enfermedad que era permanente, con la que iba a tener que convivir. Y que se agravaba lentamente.

Mucho más tarde cuando no pudo esconder su sordera mas, la aceptó a mediados de su época heroica, esto inclusive lo dejó plasmado el mismo, en el margen del manuscrito de sus Cuartetos Razoumovsky.

Inclusive podríamos decir que hasta el final de su vida hubo algunos días en los que podía escuchar algo. Muchos otros no. Entonces, finalmente, cuando la dificultad fue ya muy importante, -mas o menos a partir de 1818- Beethoven usaba cuadernos en los cuales sus amigos, y visitantes podían escribir lo que querían comunicarle, o preguntarle lo que deseaban saber. Estos son los famosos “Cuadernos de Conversación”. Por esto, nosotros carecemos naturalmente de sus contestaciones salvo en algunas ocasiones especiales



Un facsímil del Testamento de Heiligenstadt.